La plata más grande jamás contada
Uno de los mejores partidos de baloncesto que se han podido ver desde que se originó este deporte, en una final olímpica, y además jugaba la Selección. Los campeones del Mundo jugaron de tú a tú al “Dream Team II”, hasta el punto que sus estrellas tuvieron que sacar el 110% para derrotar a España, sin contar con unas estimables ayudas arbitrales donde el tres se convertía en dos a la hora de correr por la pista.
Mejores jugadas
La selección española salió a la cancha del Wukesong sin ningún tipo de complejo, sin nada que perder, y dispuesta a disfrutar de los últimos 40 minutos del torneo. Con Navarro de titular en lugar de Rudy y Ricky Rubio al timón, España hizo un gran primer cuarto, preludio de lo que seguiría. Intensidad en ambos equipos al principio, y España consiguiendo pequeñas ventajas (hasta 5 puntos de renta) aprovechando los primeros buenos minutos de Navarro en todo el torneo. La estrella de los Heat Dwyane Wade se encargaba de matener a su selección en un partido en el que nadie erraba un tiro.
Un gran inicio de 2º cuarto de Kobe Bryant (triple y mate consecutivos) otorgó a USA una ventaja de 12 puntos que fue manejando durante algunos minutos. Pero “Rudy cogió su fusil”, destrozando el aro americano a base de triples, hasta tres consecutivos. Con 61-69 finalizó una histórica primera parte llena de aciertos por una y otra selección.
Los americanos se dieron cuenta de que este partido en nada se parecía al de la primera fase, y por primera vez en todo el torneo parecían humanos. En el tercer cuarto, Felipe Reyes tomó el testigo y aprovechaba los espacios que Pau Gasol dejaba en la zona, España volvió a ponerse a 4 puntos. Las defensas subían el nivel en este cuarto.
Rudy machacando el aro en las narices del pivot Dwight “Armario” Howard
Los últimos 10 minutos estuvieron salpicados de acciones duras, piques y tensión. La hora de la verdad había llegado. Entre Pau y Rudy seguían manteniendo la ofensiva hispana, pero EE.UU. se puso a jugar al 110% para que no saltara la sorpresa. Tirando de sus mejores hombres y con algunas acciones de mérito lograron llegar a los últimos minutos con suficiente ventaja para que el Oro volviera a Norteamérica. Con 99-104 a falta de 3 minutos, Kobe Bryant anotó un triple+falta (5ª de Rudy) que fue definitivo. Su gesto haciendo callar al público significaba el final. El sueño se había acabado, pero ellos mismos sabían (y todos los que seguimos el partido aquella mañana de agosto) que acababan de protagonizar uno de los mejores partidos de la historia de este deporte, además de asombrar al Mundo por su desparpajo y garra ante la invencible USA. Gracias, y nos vemos en Londres 2012.
Fuente: ultimatenba


